Diarios & Carta al padre
Diarios & Carta al padre Naturalmente, toda la habitación se animó enseguida. Id oficial del barco sentado a la mesa se había puesto en pie de un salto, los funcionarios de la autoridad portuaria se quedaron observando la escena tranquilos, pero atentos, los dos señores de la ventana se acercaron el uno al otro, y el ordenanza, que creyó estar fuera de lugar cuando aquellos señores importantes manifestaban su interés, retrocedió. Junto a la puerta, el fogonero aguardaba tenso el momento en que su ayuda fuese necesaria. Por último, el cajero jefe dio un gran giro hacia la derecha en su sillón.