Diarios & Carta al padre
Diarios & Carta al padre 4.I 1914. HabÃamos excavado en la arena un hoyo dentro del cual nos encontrábamos muy a gusto. Durante la noche nos aovillábamos en el interior del hoyo, nuestro padre lo tapaba con troncos de árboles y follaje que echaba encima, y asà quedábamos preservados lo mejor posible de tempestades y animales. «Padre», exclamábamos a menudo con angustia, cuando ya estaba completamente oscuro debajo de los maderos y nuestro padre seguÃa sin aparecer. Pero enseguida veÃamos sus pies por una rendija, él se deslizaba hasta donde estábamos, nos daba unos golpecitos a cada uno, pues sentir su mano nos tranquilizaba, y luego nos dormÃamos todos juntos. Eramos, además de nuestros padres, cinco chicos y tres chicas, el hoyo resultaba demasiado estrecho para nosotros, pero habrÃamos tenido miedo si durante la noche no hubiésemos estado tan cerca, amontonados unos sobre otros.
_______
5.I 1914, por la tarde[490]. El padre de Goethe murió loco, durante el tiempo que duró la última enfermedad de su padre Goethe estuvo trabajando en su Ifigenia.
«Llévate a casa a esa mujer, está como una cuba», le dice un funcionario cualquiera de la corte a Goethe sobre Christiane.
August, bebedor como su madre, que mantiene relaciones vulgares con mujerzuelas.