Diarios & Carta al padre
Diarios & Carta al padre _______
Una noche llegué de la oficina a casa un poco más tarde que habitualmente —un conocido mÃo me habÃa retenido mucho tiempo abajo, frente al portal— y, todavÃa pensando en la conversación, que habÃa girado principalmente en torno a asuntos profesionales, abrà mi cuarto, colgué mi sobretodo de la percha y me disponÃa a dirigirme a la mesa lavabo cuando oà la respiración entrecortada de algún ser desconocido. Alcé la vista y a la altura de la estufa, en un rincón, percibà en la penumbra algo vivo. Unos ojos de un brillo amarillento me miraban; bajo el rostro irreconocible habÃa a ambos lados, depositados sobre la cornisa de la estufa, grandes y redondos senos de mujer, todo aquel ser parecÃa estar formado únicamente de carne amontonada, blanda y blanca, un rabo grueso, largo, amarillento, colgaba de la estufa, su punta se movÃa continuamente de un lado para otro entre las rendijas de los azulejos.
Lo primero que hice fue dirigirme a grandes pasos y con la cabeza muy baja —¡Locura! ¡Locura!, repetÃa en voz baja como una plegaria— hacia la puerta que da al piso de mi casera. Sólo más tarde me di cuenta de que habÃa entrado sin llamar. La señorita Hefter
_______