Diarios & Carta al padre
Diarios & Carta al padre _______
17.X 1911. No acabo nada, porque no tengo tiempo y siento un apremio tan grande dentro de mí. Si el día entero fuera libre y esta inquietud de la mañana pudiera crecer dentro de mí hasta el mediodía y fatigarse al caer la noche, entonces podría dormir. Pero así, la inquietud tiene que conformarse a lo sumo con una hora del crepúsculo vespertino, se robustece un poco, luego se ve reprimida y me socava la noche sin aportar nada, sólo haciéndome daño. ¿Hasta cuándo lo soportaré? ¿Y tiene sentido soportarlo? ¿Tendré algún día tiempo?
_______
Cuando pienso en esta anécdota: Napoleón cuenta, en un banquete de la corte en Erfurt: Cuando aún era un simple teniente en el quinto regimiento… (las altezas reales se miran perplejas, Napoleón lo nota y rectifica), cuando aún tenía el honor de ser un simple teniente…; las venas del cuello se me hinchan del orgullo que siento fácilmente por simpatía y que penetra artificialmente en mí[60].
_______
Otra vez en Radotin: Luego estuve rondando solo, aterido, por el prado, distinguí luego en la ventana abierta a la niñera, que me había seguido hasta ese lado de la casa —
_______