El Castillo
El Castillo —La manera de actuar del posadero fue esplĂ©ndida pero imprudente, Âżo tenĂa algĂşn motivo para tener confianza en los dos?
—ConocĂa muy bien a Hans —dijo la posadera—, era su tĂo.
—Entonces resulta evidente —dijo K— que la familia de Hans tenĂa interĂ©s en establecer vĂnculos con usted.
—Tal vez —dijo la posadera—, no lo sé, no me preocupó.
—Pero tuvo que ser asà —dijo K—, cuando la familia estuvo dispuesta a realizar semejante sacrificio y poner en sus manos la posada sin garantĂa alguna.