El Castillo
El Castillo —Su capacidad de trabajo resulta digna de admiración —dijo K—, de ello no cabe la menor duda, pero hablábamos de los tiempos anteriores a su matrimonio y entonces debió de ser extraño que la familia de Hans, sacrificando su dinero o, al menos, con la asunción de un riesgo tan grande como la entrega de la posada, hubiesen fomentado la boda y sin otra esperanza que la basada en su capacidad de trabajo, desconocida para ellos, y en la de Hans, cuya debilidad ya tendrÃa que haber salido a la luz.