El Castillo
El Castillo —Todo eso no es decisivo —dijo K—, mi resolución está tomada e intentarÃa ejecutarla aunque llegase una respuesta negativa. Pero si tengo esa intención desde el principio, no puedo solicitar con anterioridad una entrevista. Lo que sin la solicitud permanece un intento quizá osado, pero de buena fe, después de una respuesta negativa se convertirÃa en una insubordinación manifiesta. Eso serÃa mucho peor.
—¿Peor? —dijo la posadera—. En todo caso se tratará de insubordinación. Y ahora haga lo que quiera. Acérqueme la falda.
Se puso la falda sin ninguna consideración a K y se apresuró a entrar en la cocina. Ya desde hacÃa tiempo se oÃan ruidos en el comedor. HabÃan llamado en la ventana. Los ayudantes la habÃan abierto y gritado que tenÃan hambre. También habÃan aparecido otros rostros. Incluso se oÃa un canto bajo entonado por varias voces.