El Castillo

El Castillo

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Cierto —dijo la posadera—, ésa es mi opinión, usted vuelve a tergiversar mis palabras, aunque ahora en el sentido contrario. Para usted, según mi opinión, existe una esperanza así y, además, se basa únicamente en esta acta, pero puede ser que asalte al señor secretario con la pregunta «¿podré ver a Klamm si respondo a las preguntas?» Cuando un niño pregunta así, uno se ríe, cuando lo hace un adulto resulta una ofensa contra la administración, lo que el señor secretario ha ocultado indulgentemente con la elegancia de su respuesta. La esperanza, sin embargo, a la que me refiero, consiste en que a través del acta posee una suerte de conexión, quizá una suerte de conexión con Klamm. ¿No es esa una esperanza suficiente? ¿Si le preguntaran sobre los méritos que le hacen digno de esa esperanza, podría mencionar algo? Cierto, no se puede decir nada más concreto acerca de esa esperanza, y especialmente el señor secretario, en el ejercicio de sus funciones, jamás podrá darle la mínima indicación al respecto. Para él se trata, como ya le dijo, de una descripción de la tarde de hoy, por cuestión de orden, más no le dirá, ni siquiera si ahora mismo le pregunta respecto a mis palabras.

—¿Entonces, señor secretario —preguntó K—, leerá Klamm esa acta?


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker