El Castillo

El Castillo

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¡Los ayudantes han dicho la verdad!

Entonces arrojó desesperada el trapo en el cubo, salpicando con el agua, y corrió hasta detrás de las barras para esconderse.

—Un grupo de mentirosos —dijo la maestra, que acababa de ponerle la venda al gato y lo mantenía en el regazo, para el cual era demasiado ancho.

—Así que nos queda el señor bedel —dijo el maestro, empujó a los ayudantes dejándolos libres y se volvió a K, que, durante todo el tiempo, había estado escuchando apoyándose en el palo de la escoba.

—Este bedel, que por cobardía reconoce con toda tranquilidad que se inculpe a otros falsamente de sus propias bellaquerías.

—Bueno —dijo K, que había notado que la intervención de Frieda había calmado la desenfrenada furia inicial del maestro—, si los ayudantes hubiesen recibido un castigo, no me habría apenado, pues ya se han salido con la suya en más de diez casos en que lo merecían, así que bien podrían recibir un castigo aunque sea inmerecido. Pero también me hubiera convenido si se hubiera evitado un enfrentamiento directo entre usted, señor maestro, y yo, quizá también le habría convenido a usted. Pero como ahora Frieda me ha sacrificado a los ayudantes —aquí K realizó una pausa, se podían oír en el silencio los sollozos de Frieda detrás del cobertor—, se tienen que aclarar las cosas.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker