El Castillo

El Castillo

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—No es ninguna enemistad —dijo Amalia, se levantó y arrojó el cobertor detrás de sí—, no llega a tanto, no es más que un rumor de la opinión general. Y ahora vete, ve con tu novia, ya veo que tienes prisa. Tampoco temas que vayamos a visitarte, al principio sólo lo dije de broma, por maldad. Pero tú puedes venir con más frecuencia a vernos, para ello no hay ningún impedimento, puedes poner como pretexto los mensajes de Barnabás. Te lo facilito aún más al decir que Barnabás, aun cuando traiga un mensaje para ti del castillo, no tendrá que irse otra vez hasta la escuela para comunicártelo. No puede caminar tanto, el pobre, con ese servicio se agota, tú mismo tendrás que venir a recoger tus noticias.

K no había oído hablar tanto a Amalia en ese sentido, además sonaba distinto a lo anteriormente dicho, en ello había una especie de soberanía, que no sólo sentía K, sino también Olga, quien debía de estar acostumbrada a su hermana, y que permanecía un poco apartada, con las manos en el regazo, con su postura habitual, con las piernas algo abiertas e inclinada ligeramente hacia adelante, con los ojos fijos en Amalia, mientras ésta sólo miraba a K.




👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker