El Castillo
El Castillo —Pues sÃ, está abajo —dijo—. ¿Esperabas otra cosa? Está en mi cama, se ha constipado, tiembla de frÃo y apenas ha comido. En el fondo todo es culpa tuya, si no hubieses espantado a los ayudantes y no hubieras ido detrás de esa gente, ahora mismo podrÃamos estar sentados pacÃficamente en la escuela. Pero has destrozado nuestra felicidad. ¿Acaso crees que JeremÃas, mientras estaba de servicio, se habrÃa atrevido a secuestrarme? En ese caso desconoces el orden que rige aquÃ. QuerÃa venir conmigo, se ha atormentado, me ha espiado, pero sólo era un juego, del mismo modo en que juega un perro hambriento y no se atreve a saltar a la mesa. A mà me ocurrió lo mismo. Me sentà atraÃda por él, es mi camarada de juegos de la infancia —jugábamos juntos en la ladera de la montaña del castillo, fueron tiempos felices, tú nunca me has preguntado por mi pasado—, pero nada era importante mientras JeremÃas estuviese impedido por el servicio, pues él conocÃa mi deber como tu futura esposa. Pero entonces expulsaste a los ayudantes y, por añadidura, te precias de ello, como si hubieses hecho algo por mÃ, sólo en cierto sentido es verdad. En el caso de Artur tuviste éxito, aunque sólo provisionalmente, él es delicado, no tiene la pasión de JeremÃas, que no teme ninguna dificultad, también es verdad que casi le has destrozado con tu puñetazo nocturno, aquel puñetazo que también diste contra nuestra felicidad; ha huido al castillo para quejarse y aunque regresará pronto, ahora ya no está aquÃ. JeremÃas, sin embargo, se quedó. Cuando está de servicio teme hasta un guiño del señor, pero cuando no lo está, no teme a nada ni a nadie. Vino y me tomó; abandonada por ti y dominada por mi viejo amigo, no pude ofrecer resistencia. No habÃa cerrado la puerta de la escuela, aun asà rompió el cristal de la ventana y me sacó. Huimos hasta aquÃ, el posadero le respeta; además, nada le puede resultar más agradable a los huéspedes que tener semejante camarero, asà que fuimos aceptados, él no vive en mi habitación, sino que tenemos una habitación común.