El Proceso
El Proceso ¿Y el proceso comienza otra vez? preguntó K incrédulo.
Así es dijo el pintor, el proceso comienza de nuevo, y también existe la posibilidad, como al principio, de obtener una absolución aparente. Hay que concentrar otra vez todas las fuerzas y no rendirse.
Lo último lo dijo el pintor probablemente guiado por la impresión de que el ánimo de K se había hundido.
Pero, ¿no resulta más difícil obtener la segunda absolución que la primera? preguntó K, como si quisiera anticiparse a alguna de las revelaciones del pintor.
No se puede decir nada seguro al respecto dijo el pintor. ¿Quiere decir si el juez se puede ver influido desfavorablemente en su sentencia por la primera detención? No, ése no es el caso. Los jueces ya han previsto la detención en el momento de dictar la absolución. Esa circunstancia apenas tiene efecto. Pero otros muchos motivos pueden influir ahora en el humor del juez y en su enjuiciamiento jurídico del caso, y los esfuerzos se tendrán que adaptar a las nuevas circunstancias, siendo necesario, por supuesto, actuar con la misma fuerza y decisión que antes de la primera absolución.
Pero esa segunda absolución tampoco es definitiva dijo K, y giró la cabeza con actitud de rechazo.