Antropologia Collins
Antropologia Collins El sentido interno es aquel por virtud del cual el alma considera al cuerpo como algo externo. A menudo una profunda sensibilidad es el peor de los males, y la causa principal de enfermedad. El opio la debilita, y por eso es útil en ese tipo de dolencias. Sentimos únicamente gracias a los nervios: tan pronto como algo los afecta o los hiere todo nuestro sistema nervioso experimenta al instante una violenta sacudida. Me da la impresión de que, en la vejez, los hombres creen que se encuentran bien porque sienten poco; mas la falta de sensibilidad es justamente el mayor de los males que padecen, pues al no sentir ya las pequeñas molestias que corroen su cuerpo y destruyen su organización la enfermedad brota de repente, arrebatándoles inesperadamente la vida. Como decimos, el hábito embota los sentidos, y por eso sucede que los hombres que soportan los peores males físicos se acostumbran finalmente a ellos. Los salvajes no temen a la muerte, al igual que no temen la oscuridad de la noche, pues no conocen ningún medio para combatirlas. Una vez que el mal está presente, los hombres nos resignamos a él; por el contrario, lo más desolador es el ánimo dubitativo, el estado intermedio entre el miedo y la esperanza antes de que el mal sobrevenga. La costumbre lo hace todo soportable; pero también debilita las sensaciones agradables: la capacidad de los sentidos aumenta, pero disminuye la atención que les prestamos.