Antropologia Collins
Antropologia Collins 2)Cuando uno se ve arrastrado a actuar de forma involuntaria, nuestro valor disminuye más incluso que cuando simplemente nuestras sensaciones no están en nuestro poder. Algunos hombres, por ejemplo, se ven dominados por el llanto de forma totalmente involuntaria, otros se encolerizan en un instante y al momento se arrepienten. Las pasiones son de tal condición que por ellas no alcanzamos la meta a la que aspiran. Gritar de horror y ante peligros inesperados es algo casi universalmente innato en las mujeres. Es posible que la naturaleza se lo haya inculcado al bello sexo para lograr de esta manera que desahoguen su miedo. Todos los movimientos anímicos violentos incapacitan al hombre para ser dueño de sí mismo. De este modo, un hombre colérico y uno enamorado hasta la locura yerran siempre su meta, pues aquel no está en condiciones de explicar siquiera la causa de su propósito y este no puede dar explicación de su amor. Cuando el hombre está fuera de sí o se ve llevado a perder el hilo de sus pensamientos, si esto sucede (a) debido a sensaciones agradables, entonces se denomina arrebato, y si sucede (b) debido a sensaciones desagradables, se llama estupor.