Antropologia Collins
Antropologia Collins En esta medida, Nerón era más bien un loco que un malvado. Quería que se lo considerase el mayor maestro en todas las artes y las ciencias, y cuando se hundió el puñal en el pecho dijo: «quantus artifex morior». Le admiraba, pues, su arte y no su dignidad de César. Al igual que un niño le añade mentalmente las patas y la cabeza a su caballito de palo, así también esta clase de hombres se imaginan que sus ocupaciones favoritas son asuntos importantes. Tristram Shandy dice: «Si así lo quiere, uno puede pasearse por las calle a lomos de su caballo de palo, con tal de que no me obligue a montarme a la grupa», con lo que quiere decirse: deja que cada cual se dedique cuanto quiera a su afición preferida, con tal de que no haga daño a nadie. ¿Por qué deberíamos vejar a los hombres por ello? El mundo está lleno de necedad, y todos nosotros no somos en suma más que locos. ¿No sería lo más justo, pues, que nos perdonásemos estas cosas unos a otros?