Antropologia Collins
Antropologia Collins Por todo lo dicho, resulta siempre raro que se represente a alguien como un gran hombre. En general, se consideran beneficiosos los libros que hablan de un gran hombre, como por ejemplo el de Abbt. Ahora bien, ¿debemos hacer extensivas las grandes cualidades que se detallan y sus acciones? Es preferible decir que son absolutamente buenas, pues las muchas necedades que, con todo, se entremezclan siempre entre esos pequeños méritos rebajan en buena medida su magnitud, y a todos se nos ve entonces como enanos. Por mi parte, no siento propiamente respeto hacia ningún hombre, sino que tan solo los tengo por dignos de estima, y exijo lo mismo de ellos, pues si uno es bueno nadie es más que él. ¿Qué es un hombre? Sea lo que sea, yo tendré que poder y deberé serlo. La caracterización que se hace de las virtudes nos lleva a la emulación, siendo el caso que lo que nos disgusta en estos libros no es el bien, sino la grandeza del hombre. Pues la moralidad no puede mostrarnos ninguna grandeza en él, y aquel al que se llama grande tiene que ser con todo un hombre. En consecuencia, puede utilizarse la expresión «un buen carácter», pero no cabe decir que sea grande. Existen grandes talentos, por ejemplo un cuerpo vigoroso, grandes fuerzas, habilidad, un entendimiento y una razón fuertes; sin embargo, nada de esto constituye lo esencial del hombre.