Antropologia Collins
Antropologia Collins El ingenio se opone al juicio. Para inventar se necesita ingenio, mientras que el juicio es necesario para la aplicación. Para reunir las cosas y ponerlas en conexión hace falta la facultad de discernimiento. El ingenio es la facultad de comparar, mientras que el juicio es la facultad de enlazar y separar las cosas. A las personas ingeniosas siempre se les viene a las mientes alguna semejanza. Pero las cosas semejantes no por serlo están ya enlazadas, y es posible que entre ellas no exista la más mínima semejanza, aunque los conceptos sean iguales. La semejanza no es el enlace entre las cosas, sino entre las representaciones de las cosas. Propiamente hablando, la facultad de ver la diferencia no pertenece al ingenio, sino al juicio. Por su parte, la agudeza es el género de ambos; es la capacidad para encontrar menudencias sumamente escondidas. Está atento quien presta atención con exactitud a un discurso; en cambio, es agudo el que descubre en un cuadro una sombra falsa y otras menudencias ocultas. En el ingenio también puede haber penetración. El abogado que quiera defender una causa injusta habrá de ser agudo. Pero no se puede exigir agudeza de todos los hombres, aunque sí algo de ingenio, pues un hombre sin ingenio no puede formarse ningún concepto, y se dice de él que tiene una mente roma. Por su parte, el hombre que carece por completo de juicio es imbécil. En cambio, el que no es agudo carece de título honorífico, pues no se les puede exigir agudeza a todos los hombres.
