Antropologia Collins
Antropologia Collins En la cultura hay que comenzar directamente por el entendimiento, pues lo primero es tratar de entender algo. Hay personas que durante su vida se sirven de alguna frase sin tomarse la molestia de entenderla, y de aquí proceden las disputas entre los hombres: las cuestiones disputadas de los filósofos, los proverbios, sentencias, cánones… Con frecuencia se puede caer en una gran confusión si se ha de decir qué significa propiamente una palabra. Les sucede a menudo a los médicos: les prohíben a los enfermos cualquier alimento claro, incluso reseñan todo un catálogo de semejantes alimentos sin que sepan qué significa claro. Y habitualmente esto les sume en una gran confusión. Lo mismo ocurre con la palabra veneno, que su concepto es tan vasto que al final uno no sabe qué es un veneno, pues también existen venenos beneficiosos, que se emplean en medicina con gran provecho; se aclara del siguiente modo: es venenoso todo aquello que no puede ser alimento —parte del cuerpo—, y entonces está claro el concepto. De este modo son venenos el mercurio, el arsénico, todas las especies de venenos propiamente dichos, la grasa frita, el café… En cambio, la quina es un alimento, y no un veneno. En la antigüedad al veneno se lo llamaba dosis, y no significaba nada malo. De ahí que veneno y ofrenda signifiquen lo mismo; y venenum procede de venum dare. Resumiendo: primero hay que tratar de entender una palabra, una cosa, y a continuación uno razona.