Antropologia Collins
Antropologia Collins Una atención persistente fatiga. Y con el ánimo sucede lo mismo que con nuestros miembros, donde cada músculo tiene su antagonista, y el uno se fatiga si se ejercita el otro. Todas las actividades cansan, incluso el uso continuado de los sentidos más refinados. La abstracción, aunque únicamente sea necesaria para impedir un pensamiento, sin embargo es una verdadera acción, y con frecuencia más difícil que la atención, en particular cuando abstraemos hasta de los objetos de los sentidos, o bien de representaciones que están muy vinculadas unas con otras, como ocurre por ejemplo al separar la virtud de todas las representaciones que la acompañan. Las mentes empíricas abstraen muy poco, las especulativas en exceso, por eso las doctrinas de estos últimos no tienen a menudo la más mínima utilidad, como sucede por ejemplo cuando alguno reflexiona sobre la moral y se olvida de estudiar al mismo tiempo al género humano. A menudo a los hombres les es perjudicial el exceso de abstracción; en otros casos es su defecto lo que les perjudica. Vemos así que por un afecto el hombre abstrae de todas las demás inclinaciones, y que solo alimenta una. Otros, en la desgracia, abstraen en exceso, pues dejan de prestarle atención a todo lo bueno que sigue habiendo a su alrededor. Por el contrario, hay ciertos casos en los que se da un exceso de atención, como les sucede a algunos, que no pueden soportar una palabra grosera, y que no pasan ninguna injuria.