Antropologia Collins
Antropologia Collins El sentido del gusto tiene una agudeza casi increíble; y está muy emparentado con el del olfato. Por ejemplo, puedo oler y degustar el vinagre. Algunos sentidos son, como si dijésemos, privados, y otros comunicables. Entre estos últimos destaca la vista, que hace posible la más amplia y generalizada comunicación de ideas; a saber, a través de escritos. El oído ya no es tan intensamente comunicativo, y tanto el gusto como el tacto no lo son en absoluto, pues se trata de sensaciones privadas. El olfato, a este respecto, está bastante próximo al oído.
Cuanto más objetivo es un sentido, es decir, cuanto más incrementa nuestro conocimiento y más se basa en el tacto, tanto más noble se lo considera. Pues sin el sentido del tacto no sabríamos en absoluto qué es lo que debemos de hacer con las representaciones que nos remiten los demás sentidos.