Correspondencia
Correspondencia Königsberg, 30 de julio de 1792
Sus esfuerzos, respetadÃsimo amigo, por lograr la aceptación de mi último escrito por parte del BMS han impedido —sospecho— su rápida devolución a mÃ, tal y como le habÃa pedido. Ahora repito el mismo ruego. Pues pienso hacer, y muy pronto, otro uso del mismo; lo cual es tanto más necesario si se tiene en cuenta que ese trabajo primero, sin el que le sigue, debe estar haciendo en su BMS una extraña figura. Pero parece que el pronunciamiento de sus tres censores [Glaubensrichter = jueces en doctrina de la fe] es inapelable. Por ello es mi solicitud urgente que me envÃe de nuevo tan pronto como pueda mi manuscrito, a mi costa, a vuelta de correo; porque no me he quedado con ninguna copia de diversas notas escritas de mi mano a pie de texto, y no quisiera perderlas.