CrÃtica de la Razón Práctica
CrÃtica de la Razón Práctica Como la materia de la ley práctica, esto es, un objeto de la máxima, jamás puede darse sino empÃricamente, pero la voluntad libre tiene que ser determinable al margen de cualesquiera condiciones empÃricas (o sea, pertenecientes al mundo de los sentidos), entonces una voluntad ha de encontrar en la ley, pese a todo, un fundamento determinante al margen de la materia de la ley. Mas, una vez descontada la materia de la ley, no queda en ella nada salvo la forma legisladora. Luego la forma legisladora, en tanto que se halle albergada por la máxima, es lo único que puede constituir un fundamento para determinar la voluntad libre.