Crítica de la Razón Práctica
Crítica de la Razón Práctica Así pues, los dos problemas son muy distintos; por un lado, se trataría de saber cómo la razón pura puede conocer a priori objetos y, por otro, la cuestión consistiría en saber cómo puede dicha razón suponer un fundamento válido para determinar a nuestra voluntad \ sin mediación alguna, determinando así la cau<Ak. V, 45>salidad del ente racional con vistas a la realización de los objetos (tan sólo gracias a pensar la validez universal de sus propias máximas en cuanto leyes).
El primer problema, por cuanto pertenece a la crítica de la razón pura especulativa, requiere una explicación previa sobre cómo pueden ser posibles a priori las intuiciones, siendo así que sin ellas no puede sernos dado ningún objeto en parte alguna ni por lo tanto llegar a ser conocido sintéticamente, con lo cual resulta que, al ser dichas intuiciones tan sólo sensibles, tampoco permiten a ningún conocimiento especulativo ir más allá de donde llegue la experiencia posible, I y por eso todos los principios de la razón pura[A 78] especulativa no consiguen sino hacer posible la experiencia de objetos dados, o de aquellos otros que podrían ser dados en un proceso indefinido, mas nunca son dados en su totalidad.