CrÃtica de la Razón Práctica
CrÃtica de la Razón Práctica Por consiguiente, en este asunto cabe comenzar asumiendo la realidad de leyes prácticas puras y asà ha de hacerse sin temor a ser censurado por ello. Sin embargo, en vez de a la intuición, se recurre para darles un fundamento al concepto de su existencia en el mundo inteligible, o sea, a la libertad. Pues ésta no significa ninguna otra cosa, y aquellas leyes sólo son posibles en relación con la libertad de la voluntad, pero son necesarias si se presupone la libertad, o viceversa, la libertad es necesaria porque aquellas leyes son necesarias en cuanto postulados prácticos. Cómo sea posible esa consciencia de la ley moral o, lo que viene a ser lo mismo, cómo sea posible la consciencia de la libertad, es algo I que ya no se deja explicar; tan[A 80] sólo cabe defender su admisibilidad en la crÃtica teórica.