CrÃtica de la Razón Práctica
CrÃtica de la Razón Práctica Su principio ético, al ser de carácter formal, pretende homologarse a un axioma de Ãndole matemática y las matemáticas quedan erigidas en su término de comparación por excelencia;
puesto que todos los principios para determinar la voluntad, excepto la única ley de la razón pura práctica (la ley moral), son todos ellos empÃricos […] habrán de ser separados del supremo principio moral sin incorporarlos jamás a éste como condición, pues esto suprimirÃa todo valor moral al igual que la mezcla empÃrica con los principios geométricos anula toda evidencia matemática, siendo dicha evidencia lo más eximio que alberga en su seno las matemáticas hasta el punto de preceder a cualquier utilidad suya (A 167[30]).
Bajo esas definiciones que se desgranan en los teoremas del mencionado primer capÃtulo y van quedando explicitadas tanto en sus aforÃsticos corolarios como en los amplios escolios u observaciones que preceden al planteamiento de ciertos problemas, late la tesis que Kant pretende sustentar aquÃ, a saber: