Crítica de la Razón Práctica
Crítica de la Razón Práctica Así pues, la Analítica de la razón pura práctica dividió el contorno global de todas las condiciones relativas a su uso en total analogía con la teórica, pero siguiendo un orden inverso. La Analítica de la razón pura teórica quedó dividida en Estética transcendental y Lógica transcendental, la de la práctica, justo al revés, en Lógica y Estética de la razón pura práctica (si se me permite utilizar estas denominaciones que resultan inadecuadas aquí sólo en aras de la analogía); a su vez la Lógica quedó allí dividida en Analítica de los conceptos y Analítica de los principios, mientras aquí la segunda precedía a la primera. Allí la Estética se subdividía en dos apartados a causa del doble género de una intuición sensible; aquí la sensibilidad no es considerada en modo alguno como aptitud para intuir, sino simplemente como sentimiento (que puede suponer un fundamento subjetivo del deseo), y bajo ese punto de vista la razón pura práctica no admite ninguna división ulterior.