CrÃtica de la Razón Práctica
CrÃtica de la Razón Práctica Al acometer la deducción del supremo principio de la razón pura práctica, esto es, al explicar la posibilidad de tal conocimiento a priori, todo cuanto cabÃa hacer era señalar que, si se comprendiese la posibilidad de la libertad de una causa eficiente, se comprenderÃa asimismo no sólo la mera posibilidad, sino incluso la necesidad de la ley moral como suprema ley práctica de seres racionales a cuya voluntad se atribuye libertad de causalidad; porque ambos conceptos se hallan tan indisociablemente ligados que la libertad \ práctica podrÃa quedar también definida por la<Ak. V, 94> independencia I de la voluntad respecto de cuanto[A 168] sea ajeno a la ley moral. Con todo, la libertad de una causa eficiente no puede ser comprendida en modo alguno conforme a su posibilidad especialmente dentro del mundo sensible; ¡afortunados! —exclamaremos—, si podemos cerciorarnos satisfactoriamente de que no ha lugar para ninguna prueba sobre su imposibilidad y, gracias a esa ley moral que postula dicha libertad, nos vemos tan instados como autorizados para admitirla. No obstante, todavÃa hay muchos que creen poder explicar esta libertad conforme a principios empÃricos como cualquier otra capacidad natural, considerándola un atributo psicológico, cuya explicación corresponde únicamente a una precisa investigación de la naturaleza del alma y los móviles de la voluntad, no como el predicado transcendental de la causalidad de un ser que pertenece al mundo sensible (única cosa de la que se trata realmente aquÃ), suprimiendo asà esa magnÃfica perspectiva que nos abre la razón pura práctica por medio de la ley moral, a saber, el abrirnos hacia un mundo inteligible gracias a la realización del concepto de libertad, de otro modo transcendente, y con ello eliminan igualmente a la propia ley moral que no admite ningún fundamento empÃrico de determinación; se impone pues aducir algo para precavernos contra esa ilusoria fascinación y que exponga el empirismo en la total desnudez de su futilidad. I