Crítica de la Razón Práctica
Crítica de la Razón Práctica Justamente por ello, a todo cuanto sucede necesariamente en el tiempo según la ley natural de la causalidad cabe denominarlo asimismo «mecanismo de la naturaleza», aun cuando eso no quiera decir que las cosas sometidas a él hayan de ser realmente máquinas materiales. Aquí se atiende sólo a la necesidad del enlace de los acontecimientos en una serie temporal, tal como se desarrolla según la ley natural,[A 174] I ya se llame al sujeto en el cual tiene lugar ese decurso Automaton materiale, cuando la maquinaria es movida por la materia, o con Leibniz[141] Automaton spirituale, cuando lo es mediante representaciones; y si la libertad de nuestra voluntad no fuera otra que esta última (la psicológica y comparativa, sin ser al mismo tiempo transcendental o absoluta), no sería en el fondo para nada mejor que la libertad de un asador automático, el cual también ejecuta su movimiento por sí mismo, una vez que se ha activado su mecanismo.