CrÃtica de la Razón Práctica
CrÃtica de la Razón Práctica De ahà que, cuando no se admite aquella idealidad<Ak. V, 102> del espacio y el tiempo, \ sólo resta el espinozismo, en el cual espacio y tiempo son determinaciones esenciales del propio protoser, y las cosas dependientes del mismo no son (nosotros también por ende) sustancias, sino simples accidentes que le son inherentes; porque si estas cosas existen simplemente como sus efectos en el tiempo, el cual serÃa la condición de su existencia en sÃ, también las acciones de tales seres tendrÃan que ser simplemente sus acciones acometidas por él en algún momento y en algún lugar. Por eso el espinozismo, I al margen de que su idea básica[A 183] sea incongruente, aporta conclusiones bastante más coherentes que las acordes con la teorÃa de la creación, donde los seres existentes en sà dentro del tiempo son tomados por sustancias como efectos de una causa suprema, aun cuando al mismo tiempo no pertenezcan a ella ni a su acción, sino que sean consideradas de suyo como sustancias.