CrÃtica de la Razón Práctica
CrÃtica de la Razón Práctica El método sigue por lo tanto este decurso. En primer lugar su mediación sirve para hacer del dictamen según leyes morales una ocupación que acompañe naturalmente a todas nuestras propias acciones libres, asà como a la observación de las ajenas, hasta convertirlo en un hábito y fortalecerlo preguntando, ante todo, si la acción es objetivamente conforme a la ley moral y a qué ley resulta conforme. Con ello se diferencia entre la atención a aquella ley que simplemente proporciona un fundamento de obligación y aquella otra que es de hecho obligatoria —leges obligandi a legibus obligantibus— (como por ejemplo la ley de aquello cuanto me reclama la menesterosidad de los seres humanos en oposición a aquello que me exige su justicia, de las cuales la segunda prescribe deberes esenciales y la primera sólo accidentales), enseñando asà a distinguir los diferentes deberes que se dan cita en una acción.