Fundamentación de la metafísica de las costumbres
Fundamentación de la metafísica de las costumbres Los cuatro supuestos analizados en dicho capítulo segundo son: (1) el deber de no quitarse la vida, (2) el de cumplir nuestras promesas de devolución cuando pedimos dinero prestado al prójimo, (3) el de cultivar nuestras dotes naturales y (4) el de ayudar a los demás. Kant comenta que los dos primeros corresponden a deberes «perfectos», que obligan absolutamente y sin restricciones, mientras que los otros dos deberes son sólo «imperfectos», que dejan a la discreción del sujeto agente el mayor o menor grado o la forma de su cumplimiento. Pero a este criterio clasificatorio lo hace preceder de otro por el que distingue entre nuestros deberes con relación a los demás (supuestos segundo y cuarto) y nuestros deberes con relación a nosotros mismos (supuestos primero y tercero).[9]
Cruzando ambos criterios resulta el siguiente cuadro, que nos brinda un interesante anticipo del sistema de deberes concretos que el propio Kant desarrollaría doce años más tarde en su Metafísica de las costumbres: