Fundamentación de la metafísica de las costumbres
Fundamentación de la metafísica de las costumbres Rawls da nueva vida de forma verdaderamente creadora a la teoría del «contrato social», clásicamente defendida por Locke y Rousseau, partiendo al mismo tiempo de una idea enteramente kantiana del hombre como persona moral con voluntad o sentido de imparcialidad y de justicia, que considera un deber no tratar jamás sólo como instrumento a sus semejantes. De hecho Rawls apela en su libro a la autoridad de Kant, aunque no por eso abandona muchos de los principales supuestos del empirismo. Y en otras publicaciones suyas ha hablado en defensa de un «constructivismo» kantiano al que deberíamos una profundización en nuestro concepto de persona, de la misma manera que significó el constructivismo de Brouwer una profundización en nuestra idea del conocimiento matemático.
En una línea de influencia asimismo kantiana se mueve el pensamiento actual del alemán Jürgen Habermas (nacido en 1929), antaño conocido como último vástago de la escuela marxista de Fráncfort. Paralelamente, también han florecido en las últimas décadas las investigaciones del kantismo ortodoxo, que interpretan alternativamente la ética kantiana como una ética del deber o como una ética de la libertad y de los derechos humanos.