Fundamentación de la metafísica de las costumbres
Fundamentación de la metafísica de las costumbres Esta concepción intencionada (o teleológica) de la naturaleza no es fácilmente aceptada en la actualidad. Pero aquí tenemos que observar que Kant mantenía esta creencia (aunque desde luego no en una forma simple), que era mucho más fundamental para su ética de lo que comúnmente se supone. En particular, deberíamos considerar que la razón realiza según Kant dos funciones principales, de las cuales, la primera está subordinada a la segunda. La primera función es la de asegurar la propia felicidad del individuo (un bien condicionado), mientras que la segunda es la de manifestar una voluntad buena en sí misma (un bien incondicionado).
[Pág. 74: La buena voluntad y el deber]
Bajo las condiciones humanas, donde tenemos que luchar contra impulsos y deseos incontrolados, la voluntad buena se pone de manifiesto en el hecho de que actúa por amor al deber. De aquí que para entender la bondad humana tengamos que examinar el concepto de deber. La bondad humana se muestra con máxima evidencia en nuestra lucha contra los obstáculos que los impulsos incontrolados ponen en su camino, mas no debe pensarse que la bondad como tal consiste en superar esos obstáculos. Por el contrario, una voluntad perfectamente buena no tendría obstáculos que superar, y el concepto de deber (que implica la superación de obstáculos) no sería aplicable a una voluntad perfecta.
[Págs. 74-78: El motivo del deber]