Historia natural y teoria general del cielo
Historia natural y teoria general del cielo En primer lugar, establezco que no se puede dudar de que el sol sea en realidad un cuerpo ardiente y no una masa calentada hasta el grado extremo de materia fundida e incandescente, tal como algunos han querido concluir a causa de ciertas dificultades que han encontrado en la primera suposición. Pues considerando que un fuego llameante tiene ante cualquier otra clase de calor la esencial ventaja de que, para decirlo asÃ, tiene su origen en sà mismo y, en vez de disminuir o agotarse por la propagación, recibe precisamente de ella mayor fuerza y violencia, exigiendo pues sólo materia y alimento para conservarse y durar permanentemente; y considerando además que el ardor de una masa calentada hasta el grado extremo es sólo un estado pasivo que disminuye incesantemente por el contacto de la materia afectada y carece de fuerzas propias para propagarse desde un pequeño foco o de revivir después de una disminución, considerando, repito, todo ello y dejando a un lado los otros argumentos, se evidencia ya suficientemente que según toda probabilidad debe atribuirse aquella calidad al sol, fuente de la luz y del calor en cualquier sistema mundial.