Historia natural y teoria general del cielo
Historia natural y teoria general del cielo ¿No se necesita cierto estado intermedio entre la sabiduría y la irracionalidad para la desgraciada facultad de poder pecar? ¿Quién sabe si los habitantes de aquellos lejanos cuerpos siderales no son demasiados sublimes y sabios para rebajarse hasta la imprudencia que está implícita en el pecado, mientras que aquellos que habitan los planetas inferiores, están atados demasiado firmemente a la materia y provistos de facultades intelectuales demasiado reducidas para poder llevar la responsabilidad de sus acciones ante el tribunal de la justicia? ¿De esta manera, sólo la Tierra y tal vez aun Marte (para que no se nos quite el mísero consuelo de tener compañeros de infortunio) se hallarían en la peligrosa vía intermedia donde la tentación de los alicientes sensuales tienen un fuerte poder de seducción sobre el predominio del espíritu, sin que éste pueda negar aquella facultad que le permite ofrecer resistencia, si no fuese que a su pereza le gustase más dejarse arrastrar por aquéllos, estableciéndose así el peligroso punto intermedio entre la debilidad y la capacidad de resistencia, puesto que los mismos privilegios que lo levantan sobre las clases inferiores, lo colocan en una altura de la cual puede caer infinitamente más bajo que aquéllas. En efecto, los dos planetas, la Tierra y Marte, son los dos eslabones medianos del sistema planetario, y de sus habitantes se puede suponer no sin probabilidad un estado intermedio entre los dos puntos terminales tanto en sus calidades físicas como en las morales; pero prefiero dejar esta consideración a aquellos que se hallan mejor dispuestos a tranquilizarse con un conocimiento indemostrable y a cargar con su responsabilidad?