Reflexiones sobre filosofia moral
Reflexiones sobre filosofia moral 11) Eso muestra que tienes un buen corazón. Permítenos, sin embargo, mirar si con ello también estarías demostrando tener un buen entendimiento. Tú le darías, por lo tanto, al flojo todo lo que desea, sin que para ello tenga la obligación de esforzarse; al mentiroso, mucha elocuencia para engañar a otros; al gozador, el que se apodere de todo, para que, sí es posible, deje morir de hambre a todos los otros; al dilapidador, un tesoro inextinguible que siempre tenga nuevas afluencias a partir de sí mismo; al carente de amor, la facultad para hacer daño [se interrumpe] No, eso sin duda no.
12) ¿Por qué no, puesto que tú buscas satisfacer los deseos de todos los hombres (y la salud de algunos)? Yo (sólo) te quiero decir qué es aquello que tú pides: qué es lo que tiene que tener aquel a quien quieres otorgarle todo este bien, para que sea digno de recibirlo. A saber, una voluntad buena para hacer uso de todo ese bien.
13) Pero esta voluntad buena también está contenida en aquello que cada uno desea que, al mismo tiempo, le repartan. Puesto que no tienes en tu mano toda la felicidad, ¿por qué no habrías de repartirle también una voluntad buena para que él no esté satisfecho sólo con su situación, sino también consigo mismo? — ¿No dijiste: él tendría que ser primero un buen hombre, para que, para ti, sea digno de que se le haga feliz? Sí.