Triple
Triple El cañón es un laberinto de paredes rocosas que los oculta temporalmente. Nat detiene la camioneta y toma la caja. Sabe que Tariq no puede seguir, asà que lo esconde entre las sombras. —Quédate aquÃ. Volveré por ti. —Nat, si no vuelves… —comienza Tariq, pero Nat lo interrumpe. —Volveré.
Nat, cargando la caja, avanza entre las sombras del cañón, moviéndose con el sigilo de un depredador. Los perseguidores lo buscan, sus voces resonando en el eco de las paredes. En ese momento, Nat sabe que tiene que tomar una decisión. No puede proteger la caja y escapar al mismo tiempo.
Encuentra un escondite entre las rocas y coloca un explosivo junto a la caja. Si no puede asegurar el uranio, al menos se asegurará de que nadie más lo consiga. Activa el temporizador y se aleja lo más rápido que puede, justo cuando el sonido de las botas enemigas se acerca peligrosamente.
Una explosión ilumina el cañón, lanzando una onda de calor que derrumba a sus perseguidores. Nat, cubierto de polvo y con los oÃdos zumbando, mira hacia atrás. Sabe que ha cumplido su misión, pero el precio ha sido alto. Las sombras finalmente comienzan a disiparse, pero el juego aún no ha terminado.