Apuntes sobre la Filosofia de la Revelacion de F. W. J. Schelling
Apuntes sobre la Filosofia de la Revelacion de F. W. J. Schelling Adán peca por ignorancia, lógicamente desconoce su falta, pues aún no existe. En el estado de inocencia, el espíritu está como dormido, está soñando. No tiene vitalidad. Este estado de ignorancia, de virginidad, de sed de espíritu se caracteriza por el vacío y por la nada. El ser humano está frente a la nada y la nada engendra la angustia. El hombre inocente, aunque está indeterminado espiritualmente, no es un animal. El espíritu está en él, en potencia. Está presente en la ausencia y esta ambigua realidad genera angustia frente a la nada. El animal no experimenta esta angustia frente a la nada, porque está fuera de toda determinación posible del espíritu.
Con el advenimiento de la caída no sólo se abre la posibilidad de un conocimiento sino que se actualiza por vez primera la libertad otorgada por Dios a su criatura. Lo real del caso, la realidad que se abre desde la caída, incluye necesariamente la posibilidad, la arbitrariedad de un comportamiento regido en términos morales por los propios designios.