Apuntes sobre la Filosofia de la Revelacion de F. W. J. Schelling
Apuntes sobre la Filosofia de la Revelacion de F. W. J. Schelling La enfermedad nos brinda la comparación más ajustada al caso, ya que ella es, en calidad de desorden introducido en la naturaleza por el mal uso de la libertad, la verdadera contraimagen del mal o del pecado. No hay enfermedad general sin que se manifiesten las fuerzas escondidas en el fundamento […]. De igual modo que la enfermedad ciertamente no es nada en esencia, sino en realidad sólo un amago de vida y una mera aparición meteórica —una vacilación entre el ser y el no ser—, y no por ello sin embargo deja de anunciársele al sentimiento en menor medida como algo muy real, así sucede con el mal.[113]
La realidad del mal no es, en esencia, nada más que una alienación de la voluntad, la salida del centro o exilio del origen constitutivo de la moralidad. Sin la consciencia de esa posible realidad, sin la asunción pecaminosa de una condición finita, heredada desde el mismo nacimiento, no hay para Kierkegaard posibilidad de salud. El lugar donde se escenifica y actualiza el drama es la cruz.