Apuntes sobre la Filosofia de la Revelacion de F. W. J. Schelling
Apuntes sobre la Filosofia de la Revelacion de F. W. J. Schelling Pero ¿estamos dispuestos a aceptar esta distinción entre filosofía positiva y negativa? Para considerar esto, hay que situarse en la posición desde la que contemplar el asunto, acercarse a la filosofía sin nada previo. La filosofía se diferencia de todas las otras ciencias en que se da a sí misma su objeto, ella misma debe adquirirlo. No puede excluir nada de antemano, atraviesa todas las posibilidades hasta que encuentra su objeto, pero estos objetos posibles no debe tomarlos de manera fortuita ni debe permitir que le sean dados de otra parte. Sólo puede adquirirlos procediendo desde la posibilidad universal de la razón y viendo entonces cómo desde allí todo se transforma en Seyn, y en consecuencia adoptando la posición de la posibilidad y el apriorismo. La filosofía, por lo tanto, es lo mismo que una ciencia a priori. Al mantenerse en esa dirección llega a un punto final que no puede traspasar y que no ha llevado a Erkennbarkeit [cognoscibilidad]; pero es justamente esto lo que vale la pena conocer, y es este el más puro conocimiento, porque aquí la potencia es pura realidad. Este punto final se lo reserva para sí misma. Como ciencia de las ciencias, sitúa todo conocimiento fuera de sí misma en las ciencias de las que es ciencia, pero entonces deja de situarlo fuera de sí misma. La filosofía positiva no tiene lo verdadero sólo como fin, como la filosofía negativa; für sich [por sí misma] la filosofía negativa no puede considerarse filosofía; no es filosofía hasta que entra en contacto con la positiva; la filosofía negativa es prima scientia [ciencia primera], la filosofía positiva es la ciencia suprema; la filosofía negativa tiene primum cogitabile [lo primero pensable], la filosofía positiva tiene summum cogitabile [lo máximo pensable]. Entre la ciencia primera y la suprema están todas las ciencias, así como la filosofía negativa precede a todas las ciencias y la positiva las concluye. Quizá la filosofía negativa nunca se habría desarrollado de un modo tan vigoroso si no se hubiese imaginado a sí misma como la filosofía en su totalidad. Así que sólo hay una filosofía; pues la filosofía negativa, al hacerse consciente de 330| la filosofía positiva, no reconoce en esta consciencia a la filosofía positiva fuera de sí, sino que ella misma está dentro de la filosofía positiva.