Apuntes sobre la Filosofia de la Revelacion de F. W. J. Schelling
Apuntes sobre la Filosofia de la Revelacion de F. W. J. Schelling El espíritu implica, por tanto, libertad con respecto al propio fondo ontológico, al propio ser ciego, elevado ahora a la luz de la inteligencia y a un querer esclarecido. Ese Dios devenido, ese Dios que puede crear o no crear, ese Dios que dispone libremente de sí —el gran tema de la filosofía anterior a la filosofía media de Schelling que puede considerarse que se desarrolla desde Filosofía y religión (1804) hasta el ensayo sobre la libertad (1809)—, creará una Naturaleza ideal, pura, que deviene en su propio ser según su voluntad. Esa Naturaleza en Dios, y con Dios, es la imagen arcaica de una Edad de Oro, de una Naturaleza primigenia, anterior al pecado o a la caída originaria del Hombre.
De la evolución de esa Naturaleza surgirá un principio libre, el Hombre originario, verdadero Adam Kadmós: un Dios encarnado, imagen de Dios en una Naturaleza que actúa según su voluntad. Schelling ve aquí una absoluta concordancia con el relato del Génesis, y con la experiencia narrada por las diversas mitologías.