Apuntes sobre la Filosofia de la Revelacion de F. W. J. Schelling
Apuntes sobre la Filosofia de la Revelacion de F. W. J. Schelling El hombre anhelaba poseer la gloria divina (Herrlichkeit Gottes) pero quedó privado de ella. Quería dominar las potencias como Dios las domina, quería poseer su poder, poder que tan sólo poseía de modo condicionado en tanto permanecía en Dios y unido a Él. El resultado del pecado, de la libre determinación del hombre por el mal, es un mundo alienado de Dios, privado de su Herrlichkeit, carente de aquel centro, principio de unidad y unión, que debería ser el hombre originario, caído y relegado ahora a la exterioridad. Lo uno ha perdido su significado, ha caído en la fragmentación y se deshace en lo particular (Einzelnes). Este es el mundo que nos relatan las diferentes mitologías, tal como recogen los diversos estudios de mitología comparada de la época, a los que Schelling dedicó toda su vida.[42]
El mundo mitológico responde a una conciencia humana caída bajo el poder de las potencias demiúrgicas que la fundan, y que debían haber permanecido como su base y sustrato. En realidad, el proceso mitológico, que irá evolucionando paulatinamente, consiste en la restitución de esa conciencia caída en una nueva forma de conciencia espiritual, capaz de dominar las potencias desplegadas en el ámbito mitológico. En cierta manera, al igual que ocurriera con los románticos, Schelling concibe la mitología como una peculiar forma de «ironía divina».[43]