Apuntes sobre la Filosofia de la Revelacion de F. W. J. Schelling
Apuntes sobre la Filosofia de la Revelacion de F. W. J. Schelling Como queda patente a partir de la lección 34, Schelling identifica este proceso mitológico, iniciado con la caída humana, con la cristología. La cristología no se limita a la irrupción, en un kairós temporal, de un ser humano que se arroga la condición de Hijo de Dios: la encarnación como irrupción de lo divino en una plenitud de los tiempos.
La cristología schellinguiana concibe a Cristo como una potencia, la del Hijo, que, junto al Padre y al Espíritu, posee el mismo ser como dominio. Será la acción del hombre, su caída, la que dé origen a la teodramática en la que el núcleo central, el momento álgido, no es otro que el acto de obediencia del Hijo al Padre, lo que requiere que el Hijo posea una voluntad libre e independiente de Él:
Ohne Voraussicht des Sohnes (sin la previsión del Hijo) no habría mundo de libertad. Es necesario un mundo aussergöttlich para obtener libertad frente a Dios. Cuando por ese Ur-That (acto primordial) (pecado) el mundo es puesto fuera de Dios, ¿cómo se mantiene, y cómo conservan las potencias este poder, ya que, a fin de cuentas, son sólo a través de su voluntad, que quiere todo en todas? La voluntad persiste, pero como Unwille (enojo), como Zorn (ira).[44]