Diario de un seductor

Diario de un seductor

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

En cambio, es una gran imprudencia ocultarse detrás de la puerta, sobre todo si está abierta sólo a medias, una imprudencia por las consecuencias que puede tener; cuanto más se esconde uno, más desagradable resulta que le descubran. Es preferible estarse quieto y encomendarse al demonio que nos protege: pero sobre todo lo que no se debe hacer es asomarse a la puerta a cada momento para ver si escampa; sin embargo, en caso de quererse cerciorar, se da un paso hacia la calle y se mira al cielo abiertamente. Cuando, por el contrario, se va asomando continuamente la cabeza, con un gesto a la vez preocupado y curioso, para retirarse en seguida, incluso un niño iba a comprender que estamos jugando al escondite. Y yo, que siempre jugué a eso con mucho gusto, no iba a contestar si me preguntaran…

Pero no vaya a creer que se me ha ocurrido una idea menos que respetuosa a este respecto. No tenía usted segundas intenciones al asomar la cabeza, era lo más inocente del mundo. En cambio, no debe pensar mal de mí; ni mi buen nombre ni mi buena dama iban a tolerarlo. No le aconsejaría que hablara usted con alguien acerca de esto. Cuando le ofrecí mi paraguas, no pensé más que lo que cualquier otro caballero respetable y respetuoso en la misma circunstancia.

¿Por dónde desapareció? Lo más curioso es que fue a ocultarse en la portería… Es como una maravillosa niña, todo brío y contento.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker