Fabulas libertinas

Fabulas libertinas

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Y helado empero está; muy suavemente

Se coloca en lo extremo de la orilla;

Se ahoga por no toser; tan estirada

Su carne está que, sin gran maravilla,

Habría entrado en la vaina de una espada.

Daba Tomás más vueltas que un molino,

Todos eran vaivenes y deslices

Y con extraño tino,

Llegó a meterle un dedo en las narices.

Y lo que más temía

Es que al cabo le diese algún capricho

Soplado por amor. Atroz manía

Cuando uno de los dos… ¡Bastante he dicho!

Grande era su pavor.

Ya nota un brazo

En su frente posar, ya un pie le escarba;

Y aun creyó, entre un pellizco y un codazo,

Del amigo Tomás sentir la barba.

Algo hubo más terrible;

Coge Tomás de pronto una campana

Y toca de manera tan horrible

Que no parara allí criatura humana.

A tan feroz ruido

Antón se cree perdido

Y jura renunciar a su adorada.

Como nadie acudiera a la llamada,

Tomás al cabo se quedó dormido.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker