Fabulas libertinas

Fabulas libertinas

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Descorrió las cortinas del Oriente,

Y como vieja, al fin, madrugadora,

El aya entró en el cuarto, con la ayuda

Preparada, terrible y puntiaguda.

La doncella no tuvo aquí entereza,

Pues todo habría pasado

Con dejar al amante bien tapado.

Mas la emoción trastorna la cabeza,

Y no era, al fin, el caso para risa.

El amante, enterado, fue galante,

Y presentó por ella, en el instante,

Aquello que Brunel mostró a Marfisa[5].

El aya se caló los espejuelos,

Y ensayó su maestría

En el doncel, y luego, sin recelos

Desapareció por donde entrado había.

Váyase al diablo, y en su unión, aquellas

Que estorban los amores de las bellas.

Tal volta i panni ¡ti capo si levuva,

E squadernava (intendetemi bene

Con riverenzia) il fondo delle rene.

(Orlando inamorato, lib. 11, canto XI, ott. 6.)


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker