Fabulas libertinas

Fabulas libertinas

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

¿Es acaso posible negar nada?

Luego, su perro es cosa tan divina

Que el reino de la China

No pudiera pagarlo con su oro.

¡Es verdad que nostrama es un tesoro!».

Olvidaba deciros que el amante

Haciendo diez ducados al instante,

Que ofrece a la nodriza,

Luego, cayó un diamante,

Que Atís recogió, diciendo: «Sin demora

Ve a entregar esta piedra a tu señora,

Y, dila de mi parte

Que es una ínfima prueba de mi arte,

Y que espero, muriendo,

Que decida ahora mismo mi destino».

La nodriza, corriendo,

Fue a exponer la misión del peregrino.

de los demonios.

A punto estuvo de costarle caro,

Pues Florinda se puso delirante.

¡Tener el gran descaro

De proponerla infamia semejante!

Y ¿con quién? ¡Si a lo menos Atís fuese!

«Yo a Atís con mis crueldades he perdido.

Nunca Atís cosa tal me propusiese.

Ni de un rey, en verdad, lo habría sufrido,

Aunque su reino entero me ofreciese,


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker