El arco iris

El arco iris

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Iba con su padre a la taberna, cuando él tenía que pasar por allí, y se sentaba a su lado en el salón, mientras Brangwen se tomaba su cerveza o su brandy. Las dueñas de la taberna la colmaban de atenciones, de esa manera servil que es propia de las patronas.

–Y bien, señorita, ¿cómo te llamas?

–Anna Brangwen –contestaba la niña al punto, con altanería.

–¡No me digas! Y ¿te gusta ir en el carro con tu padre?

–Sí –decía Anna, algo huraña y aburrida por estas inanidades.

Tenía una forma muy particular de despreciar las preguntas inanes de los adultos, como si dijera: «No te me acerques».

–¡Hay que ver cómo se las gasta, la pequeñina! –le decía la patrona a Brangwen.

–Sí –contestaba él, sin propiciar nuevos comentarios sobre la niña.

A esto seguía el ofrecimiento de una galleta o un pastelito, que Anna aceptaba como un derecho natural.

–¿Qué quiere decir cómo me las gasto? –preguntaba la niña después.

–Quiere decir que eres una pájara de mucho cuidado.

Anna dudaba. No lo entendía. Al momento se reía de cualquier cosa absurda que veía.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker