El arco iris
El arco iris Aunque nunca acertó a decir cómo llegó a enterarse, Anna sabía que el barón era caballero de la Orden de Malta. Nunca recordaba si había visto su estrella o su cruz de la orden, pero esta imagen estallaba en su memoria como un relámpago, como un símbolo. El caso es que el barón representaba para la niña el mundo real, donde se movían reyes, señores y príncipes que cumplían con su espléndida vida, mientras reinas, damas y princesas preservaban la noble orden de caballería.
Reconoció al barón Skrebensky como individuo auténtico, y él sentía cierto respeto por ella. Cuando dejó de verlo, la imagen del barón se oscureció y se transformó en un recuerdo. Sin embargo, su recuerdo siguió siempre vivo para ella.