El arco iris
El arco iris Tenían cuatro hijos y dos hijas. El hijo mayor huyó pronto a la mar y no regresó nunca. A raíz de esto, la madre reforzó su papel de nódulo y centro de atracción de la casa. El segundo de los hijos, Alfred, a quien la madre más admiraba, era el más reservado. Lo enviaron a la escuela, en Ilkeston, y allí hizo algunos progresos. Pero, a pesar de sus anhelos y su esfuerzo tenaz, no logró pasar de los rudimentos en ninguna asignatura, aparte del dibujo. En esto, para lo que tenía cierto don, se aplicó como si ahí depositara todas sus esperanzas. Después de mucho refunfuñar y rebelarse ferozmente contra todo, después de mucho quejarse y mucho dudar, cuando su padre estaba indignado con él y su madre al borde de la desesperación, se hizo dibujante en una fábrica de encajes de Nottingham.